Todo empezó con un viaje. Hace unos años, Javi se fue por primera vez de voluntariado a Kenia. Buscaba vivir la experiencia, sin saber del todo lo que iba a encontrarse. Al llegar le impactaron las condiciones en las que vivían los niños y niñas de la zona, y la sensación de que hacía falta muchísima más ayuda de la que estaba llegando. Volvió con una idea que no se le quitaba de la cabeza: aun habiendo ONGs y proyectos sobre el terreno, el margen para ayudar en la zona era todavía inmenso.
Al año siguiente repitió. Y al siguiente. Un día decidió que no podía quedarse de brazos cruzados, y así nació Kua Project.
No somos una gran ONG con cientos de empleados. Somos un grupo reducido de personas que cree en un modelo simple: conectar directamente a quien quiere ayudar con quien necesita ayuda, sin capas innecesarias. Cada euro que entra tiene un destino claro y rastreable.
Trabajamos con un equipo local en Mbita que conoce a cada familia y acompaña a cada estudiante. No imponemos soluciones desde fuera. Escuchamos, aprendemos y actuamos junto a la comunidad.
Queremos ser lo más transparentes posible: sabrás exactamente en qué se convierte cada euro, para que tengas la tranquilidad de que tu esfuerzo se transforma en impacto real.
Sin intermediarios innecesarios. Tu donación va directamente al centro educativo, al material y al mentor. Nuestros gastos operativos son mínimos.
No imponemos. Escuchamos a la comunidad local, trabajamos con sus líderes y respetamos sus tiempos y formas.
No buscamos soluciones parche. Acompañamos a cada estudiante hasta que completa su formación y accede al mercado laboral.
Detrás de Kua Project hay un equipo pequeño con una misma convicción: que el lugar donde nace un niño no determine hasta dónde puede llegar.




Hoy acompañamos a un grupo pequeño de estudiantes, pero no queremos quedarnos aquí. Soñamos con llegar a muchos más niños y niñas, abrir nuevos apadrinamientos, recibir a voluntarios y, algún día, levantar nuestra propia escuela. Este es solo el primer ladrillo de muchos.